Siento haberte abandonado blog. Aunque quiensabe si la gente te leía. He estado muy ocupada y cansada para escribir. Todo se debe a que este año estuve haciendo teatro. También trabajé en mi primer película (como extra solamente pero no puedo decir más al respecto hasta que esté en los cines).
En enero audicioné para un espectáculo basado en el show Glee y quedé. Se trataba de mi primer audición y lo logré (inserte cara feliz aquí). Estuvimos ensayando todo febrero y nos presentamos a finales del mes.
Ese mismo fin de semana, en la academia donde estudio, hicieron audiciones para Las Aventuras de Tom Sawyer. Quedé en un papel pequeñito. Estuvimos ensayando algunos días entre semana y fines de semana desde marzo hasta julio. Se trataba del estreno mundial en español de este musical y me alegra haber sido parte de él. Debido a todos esos meses de ensayo no solo te abandoné a ti blog, sino a mi familia también. Me perdí de cumpleaños, aniversarios o reuniones de esas nadamás porque sí. Solo me tomé un día libre para bautizar a la hija de mi prima. Ahora soy la segunda madre de mi sobrina Natalia. O sea que en este año, de alguna manera, también me convertí en mamá

Los pocos momentos que tenía libres y que no pasaba con mi familia, los aproveché para ver a mis otros amigos, los que no son teatreros, para ver cómo estaban.
Después del estreno de Tom Sawyer nos dijeron que las personas encargadas del teatro estaban muy contentas con nuestro trabajo y nos dieron oportunidad de presentarnos los domingos de septiembre al mediodía. Fue genial volver a trabajar con mis compañeros y amigos teatreros cada fin de semana. Amo el teatro. Aprendí muchas cosas sobre el escenario y fuera de él. Me tocó ser capitana de danza no oficial, peinadora y maquillista. También perdí un par de amigos durante estos meses pero creo que en realidad nunca fueron amigos de verdad, así que es mejor que ya no estén en mi vida.


En octubre tuvimos un concierto tributo a los Beatles un poco improvisado, puesto que nos confirmaron la fecha hasta unos días antes y muchos de los participantes tuvieron que dejar el proyecto debido a conflictos de horario. Así que me tocó cantar unas canciones de más, jojo. Y la canción que compartiría con mi amiga Silvia la canté sola porque de camino al teatro recibí una llamada suya diciendo que estaba muy enferma de gripa y que no podría asistir. A pesar de muchas cosas que pasaron la cosa salió bien. Pero no vuelvo a participar si lo hacen así a la carrera. Qué miedo.

Actualmente estamos trabajando en el proyecto navideño. A ver cómo sale.
Tengo unas ideas navideñas para ti blog. Y en casa estoy tratando de organizar mis ideas en cuanto a los regalos navideños, qué me toca llevar para la cena en casa de mi tío y esas cosas. Creo que tengo que hablar de nuevo con mis padres y el resto de la familia. Aún sigo confundida, no sé quién va a llevar qué (inserte cara de what aquí).
Ese mismo día (el martes pasado) después de Volver al Futuro, arrastré a mis papás al teatro a ver a mi profe de canto y amigo Jorge en una zarzuela cubana llamada María la O de Ernesto Lecuona
Zarzuela María la O
Nunca había visto una zarzuela en mi vida y no tengo idea de cómo hacer una reseña de esto pero lo que vi estuvo muy padre, la música es buenísima, sonaba lindísimo y los actores estuvieron muy bien. Aunque no bailaban superbien, lo hacían ver divertido. Obviamente, por ser el estreno hubo unos errorcillos pero los salvaron. Mi profe estuvo divertidísimo en su papel de Santiago y fui a felicitarlo después de la función:
Con el profe Jorge aún maquillado
Y resulta que mi otro profe de canto Erik también salía y yo ni enterada. Lo vi también un momentito y por eso no pudimos tomarnos foto =(
Sólo estuvieron una noche más pero esperan reponerla en un futuro. Espero que les salga todavía más padre.
Esto fue el sábado pasado pero no lo había posteado porque en la tarde fui a una fiesta y el domingo estuve cansadísima, jeje. Abajo aparezco con los compañeros del área Clínica, mientras nos tomaban la foto oficial, después de la entrega de papelería.

Este semestre comenzó muy bien. Llegué 10 minutos antes de iniciar clases y me encontré con que había un montón de gente en la escuela, lo cual es inusual a esas horas. Parecía el turno de la mañana. Supongo que fueron para hacer algún trámite porque todos se veían fuera de lugar y traían cara de perdidos.
Seguí caminando hasta llegar a donde estaba mi antiguo salón, y pensé que me tocaría en el de al lado o en el siguiente pero no veía caras conocidas así que caminé hasta el fondo del pasillo y me encontré a una compañera que me dijo que era el último salón donde nos había tocado. Después nos enteramos por la maestra de Psicopatología que entraron cerca de 90 chicos este semestre al área clínica: dos grupos de 45 personas aproximadamente, qué horrible.
Cuando llegué saludé a los pocos compañeros que había y nos salimos al pasillo a platicar. Luego llegó el maestro de Clínica, quien ya me había dado clase en área básica y me dio mucho gusto verlo. Al parecer mis compañeros no lo concocían porque no se emocionaron tanto como yo. Va ser divertido tenerlo en este último semestre.
Algunos minutos después de iniciada la clase llegó mi amiga Yaya y cuando se fue el profe nos salimos a platicar, pero no duramos mucho tiempo afuera porque el maestro de Filosofía resultó ser muy puntual. No lo conocíamos, pues nunca nos había dado clase, pero sí escuchamos de él antes. Es muy estricto con las faltas, el tiempo y con su clase. Miedo potencial a este maestro. Sólo explicó algunas cosas, tomó lista y nos hizo un cambio de horario.
Después de esa clase teníamos hora libre así que nos salimos de nuevo a platicar y anduvimos paseando por ahí, mi amiga y yo, saludando gente, etc. hasta las 8:30 que llegó la profe de Patología y nos asignó un proyecto medio extraño: entrevistar a Oidores de Voces. Ella tiene un proyecto con algunos colegas acerca de personas que oyen voces, duh, y este semestre nos toca aprender acerca de las psicosis y el delirio. Le pareció buena idea que le ayudáramos a conseguir personas que escuchen voces, porque
“Siempre hay alguien que sabe de alguien que oye voces”.
Si conocen a alguien me dejan un comentario.
Mientras la teacher hablaba de eso mi amigo Robbie, desde su banco, estaba diciendo no se qué cosas y no alcanzábamos a entenderle. Al final de la clase me dijo que su libreta estaba perdida y pensó que le estábamos gastando una broma pero no fue así.
Más tarde llegó el maestro de Conceptos y habló acerca de su forma de evaluar que ya conocíamos del semestre anterior y repartimos los temas que veremos en décimo. Mientras tanto, Robbie seguía sin encontrar su libreta. (Por cierto, ahora que me acuerdo, en la clase de Patología, como faltaban muchos en la lista, la maestra pidió sus nombres y Robbie lo dijo como: Bond, James Bond. Mi compañera Ceci y yo comentamos al respecto al mismo tiempo y nos dio mucha risa, pero…creo que debieron estar ahí). Al final de la clase se le ocurrió a Yaya que, tal vez una compañera que se fue temprano, se la llevó por error pues había una libreta parecida bajo un banco y en efecto era de ella, pero cuando Robbie le llamó para contarle, ella le dijo que su libreta estaba en manos de ¿otra compañera?. Raro e infantil el asunto. La encontramos en el estacionamiento y se la devolvió. Y todos nos fuimos a casa. Ese fue el primer día de mi último semestre en la facu.
En mi dos largas semanas de vacaciones sí logré cumplir algunos de mis propósitos mencionados en el post anterior: hice ejercicio, pero me dolió todo mi lindo cuerpecito y ya no le seguí, jaja, y también le cambié el look a algunos de mis sitios web. Dormí mucho…porque me quedé jetona en el sillón varias veces.
Además de eso fui a la escuela a inscribirme para mi décimo y último semestre. Me tardé más en llegar que en inscribirme. Me tomó 25 minutos llegar a la escuela pues había un choque gigantesco, y 5 minutos sellar mis papeles, llenar una forma y entregársela a la que atendía para que me dijera: “Ya es todo”.
También me quemé la panza con una papa. Es que la estaba cocinando en el microondas y como no tenía un plato a la mano donde ponerla, pero sí tenía puesta una camiseta que me queda un poco floja, deslicé la papa hasta que cayó en la tela pero me pegó en la panza. Me ardió un poco pero no le di importancia y corrí para dejarla caer en un plato que encontré (estaba limpio). Horas después me fijé que la papa esa había dejado una marca roja en mi piel. Y yo que pensé que no había sido nada.
Otra cosa que pasó en mis vacaciones fue que el tanque de nuestro único baño se rompió y el agua casi llegaba a las habitaciones. Tuvimos que conseguir uno nuevo y mientras lo instalaban, cosa que tardó un par de días debido a problemas técnicos, tuvimos que salir a un restaurante y consumir algo para poder usar el baño. También tuvimos que acudir al baño del Wal-Mart. De pronto ese establecimiento cobró gran significado en mi vida. Me sentía como Natalie Portman en esa peli donde tiene a su bebé en la tienda. Yo no tuve un bebé pero pude comprender lo mucho que puede significar tener una tienda de autoservicio cerca. Sniff.
Compré el disco del musical Young Frankenstein y me enamoré de la obra y del actor Chris Fitzgerald. Si vieron la peli les va a encantar la obra. Chris hace el papel de Igor (Eye-Gor), que en la peli hacía Marty Feldman. Igual de chistoso, genial. También son parte de la obra Roger Bart, (George en Desperate Housewives) y Megan Mullally, (Karen en Will & Grace).
En fin, mis chocoaventuras de este verano se han terminado pues mañana regreso a las prácticas y la siguiente semana comienzan las clases en la universidad. Estoy tan solo a 17 semanas de graduarme. Estoy feliz pero también aterrada. No se qué seguirá en mi vida.